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Toma de Notas: ¿Qué nos pueden enseñar los cuadernos comunes acerca de nuestro pasado?

Toma de Notas: ¿Qué nos pueden enseñar los cuadernos comunes acerca de nuestro pasado?

Publicado por Patricia Vidal el 14 Junio 2016

Publicado por Patricia Vidal el 14 Junio 2016

Comentario

Este es el segundo post de nuestra serie “Toma de Notas”, que resume la historia y los estilos de toma de notas. A lo largo de las próximas semanas, vamos a explorar cómo la práctica de tomar notas, puede mejorar tu creatividad y tu trabajo diario.

La lectura y escritura están intrínsecamente ligadas a la eterna búsqueda por descubrir nuevas posibilidades, validar nuestras ideas, absorber los conocimientos de los demás, e inspirar nuevas oportunidades para nuestro trabajo.

Una de las mejores maneras de asegurar que estas dos actividades permanezcan siempre unidas es, capturar nuestros pensamientos en un lugar donde los podamos leer, revisar, analizar y estudiar constantemente.

Esta es la base del poder del ‘cuaderno común’, un sistema con profundas raíces históricas. Como su autor Steven Johnson dice:

Los académicos, los científicos, aficionados — o casi cualquier persona con que tuviera una ambición intelectual en los siglos XVII y XVIII, probablemente mantenía un “commonplace book” (cuaderno común). Su forma más habitual, o “lugar común”, como se le llamaba, involucraba transcribir pasajes interesantes o inspiradores de las lecturas que se hacían, obteniendo de esta manera una enciclopedia personalizada de citas.

La práctica sigue siendo la mejor manera de guardar la cantidad colosal de contenidos digitales que vemos y la tecnología nos ha proporcionado estructuras flexibles capaces de ayudarnos a capturar, conservar y guardar toda esa información. Como Ryan Holliday observó, el cuaderno común tiene gran utilidad en nuestra vida moderna:

Un “commonplace book” o cuaderno común, es un recurso o un depósito central de ideas, citas, anécdotas, observaciones, e información que encuentras a lo largo de tu vida. El objetivo de éste cuaderno, es registrar y organizar estas “joyas” para utilizarlas más adelante en tu vida, en tu negocio, en tus escritos, en tus conversaciones, o en donde quieras.

La historia del “Commonplace” o Cuaderno Común 

La historia está repleta de figuras históricas y literarias que aprovecharon el potencial de uno de éstos cuadernos comunes, para capturar y registrar los detalles vitales de todo cuanto les rodeaba.

Algunos personajes notables que hicieron uso de estos cuadernos comunes son:

  • Carl Linnaeus los utilizaba como una forma de organizar y catalogar la taxonomía del “Systema Naturae”, el precursor de la nomenclatura binomial y el orden de las especies.
  • Julio Cesar registró las lecturas que realizó a lo largo de su vida, en más de 1.200 páginas de cuadernos comunes.
  • John Milton amasó uno de los manuscritos más distintivos de la teoría política de cualquier poeta renacentista.
  • Thomas Jefferson desarrolló dos versiones de cuadernos comunes —uno para sus iniciativas académicas y legales, y otro para darle seguimiento a sus lecturas.
  • Durante el siglo XVII, a los estudiantes de Harvard y de Oxford, se les pedía que tuvieran sus propias libretas comunes.
  • Bill Gates publica notas de sus lecturas personales en su blog.
  • El presidente Ronald Reagan recopiló pilas de tarjetas de notas llenas de conceptos, frases e ideas que fueron parte de su presidencia y discursos.
  • Lewis Carroll incorporó diseños relacionados a anagramas, textos cifrados y laberintos.

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Una mirada al commonplace de Lewis Carroll, muestra sus reflexiones sobre los textos cifrados y detallados mapas hechos a mano que exploraban laberintos.

Administrar información por medio de un cuaderno común

El aumento de la popularidad del cuaderno común, se produjo durante en el siglo XVI, cuando la distribución masiva de información llevó a toda una generación a sentirse preocupados.

La prensa imprenta impulsó abruptamente toda clase de publicaciones religiosas, publicaciones periódicas, satíricas al público en general, y las hizo asequibles de maneras que nunca antes se habían imaginado. Eso provocó una ola de miedo, no sólo en relación con la increíble variedad de temas, sino principalmente por la cantidad de información que era demasiado abrumadora. Nunca antes había estado disponible tanto conocimiento escrito. Este período esencialmente, fue el comienzo de la introducción moderna de la sobrecarga de información.

El orden fue restableciéndose, a medida que la gente trabajadora, que contaba con una gran cantidad de antecedentes educativos y pertenecían a altos círculos sociales, trató de crear un sistema de manejo para esta afluencia de contenido, su solución fue el cuaderno común. La impresión en papel y las libretas fácilmente disponibles, sirvieron como un registro tangible diseñado para capturar el conocimiento y las ideas, como fuente de auto-reflexión y aprendizaje permanente.

Las ideas, en orden

Erasmus escribió el manual del commonplace in 1512. Gracias a él se estableció la planilla de los cuadernos comunes, al instruir a todo aquel que busque el conocimiento, debería seguirle la pista y leer a tantos autores como le fuera posible. “Este método tendría el efecto de imprimir profundamente en tu mente, todo aquello que leyeras, y a la vez te acostumbraría a las maravillas de la lectura”.

El filosofo John Locke más adelante cultivó la importancia de los cuadernos comunes, como una herramienta para adquirir conocimiento por medio de la creación de un sistema altamente organizado. Locke comenzó su propio commonplace durante sus estudios en Oxford en 1652, y su ampliamente estudiado libro, “A New Method of Making Common-Place Books” (1706), destacaba éstas razones para mantener el orden:

  1. Entender el por qué recopilamos información,
  2. Comprometerse a recordar el contenido que elijamos.

Al hacer un esfuerzo concertado para mantener un orden coherente, Locke sostiene que los estudiantes que utilizan cuadernos comunes, son capaces de retener la información importante.

Sin embargo, es necesario tener colecciones de este tipo, tanto para que poder aprender el arte de organizar las cosas, como para que retener mejor lo que se lee.

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Un cuaderno común por el poeta Walt Whitman, de la biblioteca del congreso de los Estados Unidos.

Atesorando la información durante generaciones

El auge del cuaderno común, su dió durante la época de la ilustración; muchos aprovecharon el sistema como una forma de crear una red privada de información, que podían hacer crecer y cultivar. Según fuera necesario, podían ver a través de las páginas — a menudo memorizando los contenidos — e ir aplicando a lo largo de su vida estas perlas de sabiduría. Esta fue la herramienta perfecta para conservar los conocimientos, obteniendo el beneficio directo de la auto-reflexión y del crecimiento personal.

Los mejores cuadernos comunes fueron tan valiosos, que fueron presentados como dotes y trasmitidos de generación a generación. Algunos de los más ilustres ejemplos han sido publicados como libros y preservados en los archivos desde Harvard, hasta en la Universidad de Texas.

En su forma más pura, era una enciclopedia de conocimiento. Debido a su función, podemos decir que fue el precursor de la forma en la que actualmente navegamos por la web. El cuaderno común “era una especie de versión solitaria de los registros web originales: un archivo de pequeños datos interesantes, que uno iba encontrando durante una navegación textual”, observó Steven Johnson.

Famosos escritores ingleses como Francis Bacon y John Milton, crearon sistemas de cuadernos comunes, que hacían juego con el estilo de lectura de la época. En ese tiempo los lectores, aunque voraces y hambrientos por conocimiento, no consumían libros en un arco narrativo tradicional, es decir de principio a fin. Ellos buscaban trozos de información que se alineaban con sus respectivos intereses o cursos de estudios.

El cuaderno común en la vida moderna

Hoy en día, somos bombardeados con contenidos, que no tienen mucha profundidad y les falta calidad. A pesar de un acceso a las aplicaciones, servicios y herramientas para la productividad, muchas personas se sienten más desconectadas y digitalmente “desordenadas” que antes.

Esta desorganización de la información es lo que llevó al cuaderno común, a la vanguardia.

Puede parecer una práctica esotérica, pero el cuaderno común ha resurgido entre los exploradores digitales, como una solución moderna a la sobrecarga de información. Al igual que la litografía, las máquinas de escribir y la escritura a mano, una nueva clase creativa de autores y trabajadores del conocimiento, están empleando el cuaderno común, como una forma de encontrar conexiones más profundas a en su trabajo y en su vida.

Así es como lo hacen:

  1. Coleccionan citas, frases.
  2. Gestionan la inspiración que llega por medio de dispositivos electrónicos.

Devon Henderson-diseñadora gráfica de Indiana, utiliza principalmente Evernote como un cuaderno común. Ella utiliza la inspiración que descubre a su alrededor, como una forma de darle nueva vida a sus ideas y como manera de añadir una nueva dimensión a su trabajo.

Citando un post reciente de Tiago Forte en el blog de Evernote, dice, “Yo pienso que es importante conectar las cosas que aparentemente no están relacionadas – esa es la fuente de la creatividad. Por lo tanto, el poder almacenar todos los tipos en Evernote, realmente me inspira a ser parte de nuevos proyectos e ir en nuevas direcciones, al conectar y reunir todas las ideas que rodean mi vida.”

Devon utiliza una estructura sencilla de cuatro libretas, una de ellas centrada por completo en el cuaderno común. En la cual, ella captura todas las cosas que influyen directamente en su deseo de aprender.

“Todo lo que guardo en Evernote con el propósito de aprender, formarme, o guardar conocimientos, lo pongo en mi cuaderno común”, dice ella. “Con frecuencia me gusta abrirlo y ver todo lo que he ido guardando en el, ir redescubriendo lo que he guardado, y volviendo a leer las notas que tomé de libros o artículos.”

Devon puede añadir contenidos desde cualquier lugar, y su sistema de etiquetas la ayuda a controlar hacia dónde deben fluir las ideas.

“Puedo encontrar rápidamente los artículos que he guardado en mis dispositivos móviles, utilizando las etiquetas para delimitar la búsqueda, y después ubicarlos por medio de la navegación. Cuando empiezo un nuevo proyecto de diseño, puedo asignarle una etiqueta temporal, etiquetar fragmentos inspiradores de Dribbble, colocar citas que representen el alcance del proyecto, o capturas de pantalla de las paletas de colores.” ella dice.

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Además de su cuaderno común, ella mantiene una libreta física en la que puede escribir sus ideas, obligándose a añadir a mano los conceptos más complejos e interesantes, ideas y citas.

Ella amarra sus sistemas análogos y digitales escaneando vía Evernote en sus dispositivos y pasa cada domingo a revisar ese material — lo cual es crucial para construir un puente mental hacia los materiales que ha ido acumulando.

“Me aseguro de consultar la versión digital de mi Evernote de forma regular – dedicando tiempo todos los domingos por la mañana mientras que me tomo un café, a navegar a través de mis notas recientes”, señala Devon.

  1. Eres lo que lees

La lectura es el axis en torno al cual gira el cuaderno común.

Diana Kimball, gerente de producto en Quip, construyó un sistema para ayudar a entrelazar sus lecturas digitales, utilizando una combinación de Amazon Kindle, Clippings.io, IFTTT y Evernote. Justos, estos servicios ayudan a extraer anotaciones, capturas y todo aquello que sea importante. Lo cual puede ser guardado, anotado y analizado, en cualquier momento y en cualquier lugar.

  1. Un lugar para escribir

Para el autor y experto en la utilización inteligente del papel Jamie Todd Rubin, el cuaderno común la forma perfecta de guardar una detallado historial literario, el cual el puede aplicar tanto para desarrollar sus escritos, como para su vida del día a día.

Inicialmente él descubrió el cuaderno común después de leer la biografía de Thomas Jefferson. El sistema se asemejaba a la perfección a la lectura interactiva de Jamie, mediante la combinación de notas escritas a mano y anotaciones digitales. Ahora, su lectura y las conexiones con la escritura han ido a otro nivel.

“Actualmente, marco los libros sin escrúpulos. Resalto pasajes, y escribo notas en los márgenes, y al hacerlo, el libro se convierte en algo mío. Las ideas del escritor y mis reacciones se capturan juntas en la página. Capturar estas marcas, citas e ideas es la forma más común en la que utilizo Evernote, como mi cuaderno de apuntes digital. Mi cuaderno común es una especie de diario literario de mis lecturas”, dice Jamie.

La lectura de Jamie —las citas, las notas en las márgenes y sus reacciones, forman la base de una Libreta de cuaderno común en Evernote. Jamie utiliza estos elementos casi como un diario, de esta forma él clasifica las notas en órden cronológico.

El contenido de su libreta es tan ecléctico, como lo es la lectura de Jamie y las herramientas a su disposición. Por ejemplo,

  • Una foto de un pasaje que ha resaltado en un libro
  • Una captura de pantalla de un pasaje resaltado en su Kindle
  • Una nota escrita a mano sobre una cita que le ha llamado la atención

“A veces me sirve como un motor creativo, cuando le doy una mirada a las notas en el cuaderno común, y veo la variedad de cosas que he capturado allí, mucho de lo cual ya había olvidado,” señala Jamie.

Hay un valor para el contenido y la información que él capturó, que se basa en todo el trabajo que el tuvo que hacer para llegar allí. Este material fue seleccionado por una razón. Tal vez, dentro de una generación, su cuaderno común digital, tendrá una nueva oportunidad de vida gracias a otro miembro de su familia.

“Cada una de las notas que pongo en Evernote, muestra una parte de mi imagen y junto con todo lo demás que está ahí, proporcionan una muy buena mirada a la vida de alguien que vive en el siglo XXI. A menudo he pensado cómo podría ser de interesante para mis hijos, en treinta o cuarenta años, tener acceso a todas estas cosas que he creado y poderlas filtrar a voluntad, y tal vez descubrir cosas que no sabían sobre mí.”

Creado para toda una vida

La vida es tu proyecto más importante.

A lo largo de tu vida tendrás una carrera, posiblemente varios trabajos y ocuparás distintos puestos. Tal vez tendrás una familia. Conocerás a gente increíble, visitarás lugares espectaculares, y tendrás recuerdos para toda la vida. Y, en cada paso de éste camino, aprenderás nuevas cosas, leerás, escribirás y absorberás nuevas información.

No hay un mejor sistema que haya sido construido para la forma en la que aprendemos, como lo es el cuaderno común. ¿Te imaginas lo que algunos de los defensores del cuaderno común más grandes y más brillantes de la historia, pudieran haber hecho con el sistema, si hubieran contado con una pizca de la tecnología con la cual contamos en nuestros días?

La próxima semana, te vamos a presentar un ejemplo de cómo puedes crear un sistema de cuadernos comunes con Evernote. Es la receta perfecta para aprovechar tu creatividad y mantenerte inspirado en tu trabajo.

¿Y tu cómo utilizas un cuaderno común? Nos gustaría mucho conocer tu historia. Compártela con la comunidad de Evernote en los comentarios, o a través de Twitter.

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